
CHETUMAL.— Lo que inició como la compra de un vehículo nuevo terminó convertido en una pesadilla de siete meses para Georgina Argüelles Herrera, quien mantiene su camioneta Peugeot 2008 en la agencia desde agosto del año pasado sin que hasta el momento le entreguen una solución definitiva.
Mientras tanto, sigue pagando puntualmente su mensualidad, el seguro continúa corriendo y la garantía se consume día con día sin que pueda utilizar el automóvil. Y su vehículo devaluandose día a día.
La afectada denunció que su unidad ingresó al taller por fallas mecánicas cuando apenas tenía alrededor de un año de uso.
Desde entonces relata han pasado siete meses en los que la agencia no ha podido repararla ni entregarla en condiciones óptimas.
La gerente de la Agencia Chetumal Automotores Maria Rodriguez, además de evadir las exigencias, se oculta y no quiere atender a los clientes y no es casualidad, además de amenazar a sus trabajadores tiene antecedentes turbios cuando fue gerente de la Volkswagen.
“Ya tiene siete meses mi vehículo en latencia y hasta el día de hoy no me han podido resolver ni entregar mi vehículo. Ni siquiera me han apoyado con un carro sustituto”, afirmó.
Según explicó, la única “respuesta” fue el ofrecimiento de cubrir una mensualidad cuando el auto llevaba tres meses en el taller. Después de eso, asegura que no ha existido comunicación formal por parte de la agencia; por el contrario, ella ha tenido que insistir constantemente para obtener información.
“Me dicen que no llegan las piezas, que no había pantalla, luego que era un módulo. Después que en diciembre, luego que a mediados de diciembre, y ahora estamos en febrero y nada”, detalló. Incluso mencionó que el personal técnico habría reconocido no saber con certeza cuál es la falla real del vehículo, lo que incrementa su desconfianza sobre el estado en que eventualmente se lo puedan entregar.
El impacto económico no es menor. Además de la mensualidad del crédito y el seguro vigente, Georgina asegura haber gastado durante estos siete meses en promedio entre seis y ocho servicios de taxi diarios para trasladarse a su trabajo, llevar y recoger a su hija de la escuela y cumplir con sus actividades cotidianas.
“Es una burla. Sigo pagando mi vehículo como si lo estuviera usando. Imagínate siete meses pagando taxis todos los días”, reprochó.
A esto se suma la depreciación natural del automóvil y la pérdida efectiva de siete meses de garantía, que transcurre sin que el vehículo esté en circulación. Hoy, la afectada ya no quiere que le regresen la misma unidad.
“Yo ya no confío en ese vehículo. No sé qué tanto le hicieron, si le quitaron piezas o si realmente lo repararon al 100 por ciento. Lo que quiero es una solución inmediata y factible”.
Sostuvo que sabe de varios asos y ofertas “miserables” por parte de la gerencia.
Georgina asegura no ser la única afectada. Señaló que otros clientes también han interpuesto quejas ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) por situaciones similares.
Incluso relató que, en otro caso, la gerencia habría intentado recomprar una unidad en una cantidad que ni siquiera cubría el enganche ni el saldo pendiente del crédito, lo que dejaría al cliente con una deuda mayor. “Eso no es una solución, es cargarle el problema al consumidor”, enfatizó.
La denunciante confirmó que ya interpuso formalmente su queja ante la Procuraduría Federal del Consumidor; sin embargo, asegura que hasta ahora no hay avances concretos.
Señaló directamente a Álvaro David Rodríguez Paredes, responsable en la zona sur, y al delegado estatal en Quintana Roo, José Luis Pineda Díaz, por la falta de resultados.
“Las denuncias siguen sin avanzar. Parece que favorecen a las empresas en lugar de proteger al consumidor”, la Profeco no esta haciendo nada, en Chetumal las empresas se burlan de la gente y la Profeco ni sus luces, acusó.
Ante la falta de respuesta tanto de la agencia como de la autoridad, Georgina advirtió que está dispuesta a escalar su protesta. Si en los próximos días no recibe una solución clara, anunció que acampará a las afueras de la agencia con pancartas y lonas para advertir a otros compradores.
“Voy a traer a toda la prensa, voy a traer gente, mis pancartas y hasta vamos a hacer una carnita asada para invitar a la gente y vea la clase de empresa que es. Esto ya se pasó de las manos”, sentenció.
El llamado final de la afectada es claro: pide a quienes estén por adquirir un vehículo que analicen cuidadosamente dónde compran y qué respaldo real ofrece la agencia una vez concretada la venta.
Mientras tanto, su camioneta sigue en el taller, la mensualidad continúa descontándose y la paciencia asegura se agotó.
Fallas ponen en riesgo a los conductores
La camioneta Peugeot 2008 Allure Pack modelo 2024, adquirida en la agencia Chetumal Automotores, presentó un riesgo para su vida y la de su familia.
De acuerdo con la denuncia presentada formalmente ante Profeco el 15 de enero de 2026, la unidad color gris selenium, modelo 2024 fue comprada en mayo de 2024 en Chetumal Automotores, ubicada en Álvaro Obregón número 356, colonia Centro presentó fallas: advertencias de motor, pérdida de potencia y riesgo en carretera por frenado.
Jalones anormales al hacer cambios de velocidad.
Pérdida repentina de potencia al avanzar y recuperación brusca, situación que —afirma— puso en riesgo su integridad y la de terceros.
Retardo en la activación de la cámara de reversa.
Falla del sistema de frenado cuando el vehículo estaba detenido.
Falla del sistema ESP/ASR (control de estabilidad y tracción), considerado un componente clave de seguridad activa.
Estas últimas fallas son especialmente delicadas, pues involucran directamente los sistemas de estabilidad y frenado.
“Con todos los cambios y reparaciones que le han realizado, el vehículo aún no queda. No estoy dispuesta a poner en riesgo mi vida ni la de mi familia”, sostiene en su escrito.
Aquí el video de la denuncia:
https://www.facebook.com/share/v/1Akkc32Jx6/
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